miércoles

Encuentro con Ana Alcolea

Un menú de tres platos, o de tres sesiones en términos académicos, deberían dejar saciado a cualquiera. No obstante, es cierto que, si se disfrutan en una muy buena y grata compañía, saben a realmente poco. Es justo lo que nos ha ocurrido hoy en el encuentro entre los alumnos de Educación Secundaria y Ana Alcolea, autora especializada en literatura infantil y juvenil.
Como primer plato, los alumnos de 1º ESO le han deleitado con tres proyectos relacionados con la lectura que han trabajado durante esta primera evaluación, titulada Castillos en el aire. Dichos proyectos consistían en: una pelea de gallos entre dos alumnos tomando como temática la historia del libro; una divertida entrevista a nuestros particulares Ana Alcolea y Santiago Rodríguez (protagonista de la obra leída); la recitación de un poema escrito por una alumna que sintetizaba la trama de la novela trabajada.
De segundo plato, los alumnos de 2º ESO han agasajado a Ana Alcolea con una muestra de los exhaustivos análisis y las reflexivas valoraciones personales que han llevado a cabo sobre las tres novelas leídas: El secreto del galeón, El secreto del espejo y El secreto de la esfinge. Además, no ha faltado el toque humorístico con la recreación de entrevistas a diversas “Anas Alcoleas” y a varios de los personajes de sus obras, como Carlos y Yilda.
Por último, ha llegado el postre, momento en el que los alumnos de 3º ESO han endulzado la sesión con diferentes proyectos referidos a las tres obras leídas estos días: El medallón perdido, Donde aprenden a volar las gaviotas y El bosque de los árboles muertos. Concretamente, le han ofrecido a Ana Alcolea la visualización del tráiler basado en uno de los libros, un vídeo donde se recogía la escape room que han montado con relación a otra de esas novelas y un poema que resumía el argumento de otra de las obras.
Ana, a su vez, con mucha delicadeza nos ha hecho saborear la suma importancia de la lectura y de la escritura, de la esencia viva de las palabras, de los libros concebidos como llaves que permiten abrir las puertas de la imaginación. Ha sido un maridaje perfecto para cada uno de los platos servidos.
Ojalá nos volvamos a encontrar pronto para degustar otro menú tan suculento y tan sabroso como el que hemos compartido hoy en el Centro Santo Domingo Savio.

Muchas gracias por tu visita, Ana.


                       

                       

                        

                                                   

  

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